Entone, aunque afónica, mi musa
un canto cacofónico en loanza
de aquella patria colosal y ogresca
cuyo mérito, al paso de los siglos,
variará de temible a terrorista.
Esa que holló la triste Palestina
desollando las carnes de sus árabes
con la excusa perfecta de haber sido
también ella follada previamente
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Había un problema de tildes, pero es magnífico.
ResponderEliminar